DICIEMBRE
¿Existió alguna vez una navidad como la de nuestros recuerdos infantiles? ¿Existe realmente la Navidad? Cada año, crece como la mala hierba la sensación de estar en un escenario prefabricado, una ilusión en la que alguien nos hace caer cada doce meses, una hipnosis colectiva en la que creemos que somos buenos y felices y que en el futuro todo va a ser distinto. Sin embargo, aún nos queda algo de cordura, nos damos cuenta y escribimos cosas como estas. Como en la película Matrix podemos optar por la píldora roja o la azul. Quizá sea mejor y más saludable tomar la azul. Los que hemos tomado la roja nos retorcemos y no paramos de tener pesadillas y sobresaltos. O ¿seremos nosotros los que estamos hipnotizados?...
NOVIEMBRE
En Noviembre el alma se serena, las tardes se resuman y las sombras caen sobre nosotros con elegante languidez. Puede ser eso lo que haga de este el mes de los románticos. Hay revuelo de tumbas y la melancolía nos hace revivir a los que se fueron por los caminos del olvido. Castañas, nueces y chirimollas para devolvernos a una infancia de apreturas, de olores y sabores antiguos. Hay una luz dorada que tiñe los atardeceres gaditanos y entibia las miradas de los enamorados en su bendita locura. ¿No es cierto ángel de amor?...
OCTUBRE
El mes que no existe. Es un mes de transición en nuestro cada vez más estándar mundo. Puente entre el loco verano y la más loca y cada vez más interminable época de navidad. Parece como si los que organizan este cotarro se dijeran: vamos a dejarlos una temporada tranquilos no sea que se den cuenta que sólo les queremos hacer gastar dinero. Sin embargo, si nadamos un poquito a contracorriente, descubriremos un mes magnífico para el ocio y la contemplación, para encontrarnos con nosotros mismos y para -porqué no- cagarnos en todos los tópicos que nos ha traído el verano y nos traerá la Navidad. Aprovechemos para hacer fotos.
SEPTIEMBRE
Septiembre es el mes del mosto nuevo. Hay una esperanza de cosecha plena de sabor y excelencias, es el mes de la vendimia. Para la Tertulia es nuestro mes preferido, por el vino, siempre tan presente entre nosotros y por la luz bendita del Otoño que ya se insinúa en cualquier atardecer. Aunque todavía el «veranillo del membrillo» nos dejará sus calores espesas, la tibia luz que se avecina nos colmará de sosiego y ternura...
AGOSTO
Tremendo e implacable .Su luz deslumbrante es inmisericorde con los fotógrafos, nos abandona la inspiración y caemos en una profunda molicie creativa. Los romanos le llaman, atinadamente, el «ferragosto» por su calor obstinado y pertinaz. La ciudad se llena de veraneantes que vagabundean indolentes por las calles, buscando un carácter genuino que nunca encuentran. A veces el Poniente se apiada de nosotros y nos regala una brisa marina, fresca y salvadora, que nos hace revivir y disfrutar de noches plácidas y reconfortantes. Al final se nos insinúa una tímida luz que nos anuncia un otoño, que espera paciente y que nos devolverá a nuestro paraíso de tardes tibias y cálidas. Sólo queda esperar estoicamente.
JULIO
La «consigna» proviene de todos los puntos cardinales: «Váyase de vacaciones, aglomérese lo más posible, haga caravanas y colas, reciba empujones, sea usted timado y maltratado y –por supuesto- pague todo a precio de oro y acéptelo con la mejor de sus sonrisas». Luego podrá contar lo «bien» que se lo ha pasado a todos sus compañeros de trabajo y familiares. O ¿iba usted a hacer el ridículo diciendo que no ha ido a ninguna parte cuando todos lo han hecho? ¿quiere ser tratado como un bicho raro, como un «esaborío»? Por favor, no cuente que le han cobrado 100 € por dos sardinas y dos tintos con gaseosa y que en la playa en la que ha estado, sólo olía a sudor y pies. Si al volver no está quemado como un aborigen de la Polinesia es usted un donnadie, vamos, un papanatas.
JUNIO
Junio,del iunius de los romanos y,posiblemente, de Juno la diosa reina del Olimpo,la diosa de las mujeres y de la fertilidad. Y, a cuenta de eso, no era raro que en este mes se celebrara la noche mágica del solsticio de verano,noche de aquelarres y mujeres que danzaban desnudas a la luz de las hogueras;mientras ,en el bosque,los sátiros agazapados las esperaban para fertilizarlas y hacerlas olvidar,aunque fuese por una noche, a maridos tibios de entrepiernas mustias.Todo por mandato divino,claro está. La primavera recoge sus vestidos estampados y se retira gustosa a buscar las tierras frescas australes.Aquí nos deja con el infierno del verano y con sus horteras de chancla y pantalón corto.
MAYO
Dice el dicho popular -«Abril da las flores y Mayo se lleva los honores»- una metáfora de lo que ocurre en el mundo real, unos trabajan y otros se llevan las medallas- la recurrente historia. No hacemos más que descargar nuestras culpas y nuestros errores sobre un mes, que después de todo no es más que un invento humano. Mayo también es el mes de la apariencia vestida de blanco y rosario en mano. De las flores a María y del Pentecostés montado a caballo; fanático y trasnochado. Mayo tiene, por días, ese especial aroma que nos anuncia que estamos en la puerta del verano, olor a viento de levante, a mar, a muchachas que empiezan a descubrir su piel como si de una larga danza de los siete velos se tratara. Es paradójico el estro de la naturaleza, un ciclo repetido cada año y a su vez irrepetible. Por lo menos por ahora.
ABRIL
Abril el de las aguas míl. El de las madrugadas cálidas, en las que se mezclan los sentidos en un cambalache estrafalario de penitencias, amores, colores exuberantes, olores intensos y pasiones mundanas. Mes fariseo por excelencia. Ante un Cristo moribundo y derrotado, cantamos y jaleamos a la muerte barroca. Los azahares nos emborrachan el alma, mientras la noche hace de las suyas. Al final una Feria. En un revuelo de faralaes estalla la Primavera.
MARZO
Mes de contradicciones. La tradición religiosa dice que es la Cuaresma, tiempo de sacrificios, recogimiento, meditación. La naturaleza la contradice. Primavera, exhuberancia, olores, sensaciones; la explosión de la vida, fiesta para los sentidos. El ser humano, una vez más, nada a contracorriente.
FEBRERO
Febrerillo el loco. Martes de Carnaval, Miércoles de Ceniza. El mes de las máscaras y la apariencia, de los vendavales y las calmas, de Cuaresmas y Carnestolendas, del soy o no soy, del "confettis" y la cera, de la carne y la vigilia. El mes que más representa nuestra terrible dualidad.
ENERO
Enero es el mes de los buenos propositos, de las rebajas, de las luces imposibles. Mes en el que intentamos reiniciar nuestras vidas como si de un ordenador se tratara y en el que al cabo de pocos días, nos damos cuenta de que el cambio de año no es más que una fiesta y que el tiempo continúa su curso como si no se hubiera enterado de ello.
|