
Las luces de la Caleta 2ª ParteEsta segunda parte es reiterativa y constante. El mismo tema, el mismo punto de toma, las barquillas, el castillo al fondo, todo igual. Es como algo absesivo. Pero cada tarde, cuando la visito, es distinta. Cambia como las amantes imprevistas. Con los vientos, con las estaciones, con las mareas. Por eso, al volver cada tarde siempre me parece que es la primera vez. Esa es la causa de que me tenga amarrado a sus orillas...